Vacunarse también es cuidar


Hay gestos que forman parte de nuestra profesión incluso antes de que pronunciemos una palabra. Una mano que acompaña, una explicación que tranquiliza, una recomendación que ayuda a tomar una decisión. Y también, aunque a veces lo olvidemos, el ejemplo. La campaña de vacunación 2026-2027 comenzará el 1 de octubre para las personas institucionalizadas y otros grupos priorizados y se extenderá el 13 de octubre al conjunto de la población en la que está recomendada.

La gran mayoría de las enfermeras y enfermeros entiende la importancia de la vacunación frente a la gripe y se vacuna cada temporada. Pero todavía hay profesionales que no lo hacen, quizá porque consideran que están sanos, porque nunca han tenido una gripe especialmente complicada o porque, sencillamente, no le dan la importancia suficiente.

Y precisamente por eso merece la pena volver a hablar de ello. Porque nosotros también podemos contagiar. Trabajar en un centro sanitario significa estar en contacto cada día con personas que pueden ser especialmente vulnerables a las infecciones respiratorias. Pacientes mayores, personas con enfermedades crónicas, pacientes inmunodeprimidos, embarazadas o personas que atraviesan procesos complejos de salud.

La gripe no siempre es una enfermedad leve. Y aunque la vacunación no elimina por completo la posibilidad de infectarse, sí aumenta la protección frente a la infección y puede reducir la gravedad de sus consecuencias.

Para quienes trabajan en sanidad, además, existe una razón añadida: protegerse también ayuda a reducir el riesgo de transmitir el virus a pacientes vulnerables. La OMS recomienda específicamente la vacunación antigripal de los trabajadores sanitarios tanto para su propia protección como para reducir ese riesgo de transmisión.

No se trata solo de nosotros. Quizá esta sea la idea más importante. Cuando una enfermera o un enfermero decide vacunarse, no está tomando únicamente una decisión sobre su propia salud. Está contribuyendo a proteger el entorno sanitario en el que trabaja y a las personas a las que atiende.

Porque en sanidad sabemos perfectamente que prevenir es mejor que tratar. Y, sabemos también que nuestras recomendaciones tienen un peso especial. Somos profesionales a los que los pacientes escuchan, consultan y en quienes confían. Nuestra propia actitud ante la vacunación forma parte, de alguna manera, del mensaje que trasladamos.

Si recomendamos a nuestros pacientes que se protejan, también podemos empezar por protegernos nosotros.

  • Una vacuna cada temporada

La vacunación frente a la gripe debe actualizarse cada temporada. Los virus gripales cambian y la protección proporcionada por la vacunación disminuye con el tiempo, por lo que la vacunación anual es la estrategia recomendada.

En Castilla y León, la campaña de vacunación frente a la gripe y la COVID-19 de la temporada 2026-2027 comenzará el 13 de octubre para los grupos de población en los que está recomendada, después de que el 1 de octubre se inicie para personas institucionalizadas y otros grupos priorizados.

Es una nueva temporada. Y una nueva oportunidad para recordar algo que, como profesionales sanitarios, conocemos bien.


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